jueves, 2 de junio de 2011

Contigo al amanecer.

Empezó a llover. El olor de tierra mojada se apropiaba de cada centímetro de aire que había.
Me estaba mojando, pues no tenía paraguas y estaba empapada. El sol ya se estaba poniendo, y empezó a tronar.
De repente vi un rayo que me cegó durante unos segundos. Lo primero que volví a vislumbrar era una figura, que parecía un hombre.
El rimmel se me empezó a correr y a meterse dentro de mis ojos, empecé a frotármelos pero cuando paré, y volví la vista, ya no estaba.
Noté unos pasos detrás mío. Enseguida pude notar su aliento en mi nuca. Volvió a tronar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario